CLICK HERE FOR BLOGGER TEMPLATES AND MYSPACE LAYOUTS »

martes, 22 de septiembre de 2009

La Pérdida

Este es otro texto mio...

La noche de Alba

Alba ya no lo soportaba más: "La última vez que me grita"
Mil veces había pensado en esas palabras, pero esta sería la primera vez que llevaría hasta el final sus planes, a pesar de que no estaba segura de estos. Cojió sus Convers y comenzó a atarse los cordones, que pesaban como si de plomo se tratase. Salió a la oscura calle. Las nubes habían dado paso a una noche grisácea, que era absorbida, poco a poco, por el negro infinito. Arrastraba los pies, junto con sus diecisiete años de contínua tortura y desesperación sin sentido. Cada paso que daba hacía eco en la desierta acera. Inmersa en sus pensamientos, Alba miraba sus zapatos, como si éstos fuesen a darle una respuesta. Al alzar la mirada, vio que estaba a medio camino de donde se hayaba la persona más valiosa para ella... Paró en seco al escuchar nuevos gritos en su cabeza:

- ¡No sabes lo que haces! Lo arriesgas todo y lo perderás todo. Si sigues con esto no podrás tenerme junto a ti cuando me necesites... ¡Y sabes bien que ella no se molestará en acudir a ti en cuanto lo necesites!
- ¡Me dan igual tus locuras! Es mucho más de lo que te habría gustado ser.

Una nueva voz, serena y relajada surgió... la suya própia, pero no chillando como en el recuerdo, sinó con compasión, con tranquilidad.

"¿De verdad se lo merecía? Fue daño innecesario... al fin y al cabo tenía razón"

Comenzó a llover... el repiqueteo de las gotas borraro todo sonido de su cabeza. ¿Era un castigo aquella lluvia o una ayuda? Giró sobre sus talones y comenzó a ir hacia el puerto, hacia el mar. La noche y la soledad se habrían paso a cada arrastre de zapatos.
Las voces comenzaban a desaparecer, el frío comenzaba a ascender desde la planta de los pies. No valía la pena levantar el pie o dar rodeos para esquivar los charcos. Se alejaba poco a poco de la persona que le habría ayudado.
Tenía empapadas las gafas de gotas de agua y parecía que, conforme más se le distorsionaba la vista, mejor veía la realidad...:
Él tenia razón... estaba sola y sólo podía haber recurrido a la persona con la que había discutido y había abandonao... pero la verdad es que sólo se había abandonado a si misma.
Un sentimiento de arrepentimiento comenzó a invadirla tan rápido como el frío que traía las heladas ráfagas de viento.
Ante su sorpresa, había llegado ante el oscuro barranco. Las olas golpeaban con furia al pie de éste.
Alba miró desafiante las rocas, que yacían impasbiles al frio, al pie del acantilado. Todo pasó ante ella...
"¿Se arrepentiría ella de cada uno de los gritos que la habían aterrorizado durante años?"
"¿Lloraría su amigo, su mundo, al enterarse de la noticia fatal?"
No quiso convencerse de la realidad...
Levantó su pesado pie, haciendo el ademán de avanzar, notó el frio en la cara, la desesperación iba en ese pie.
Miró una vez más las rocas, cerró los ojos con fuerza y puso todo el peso de su vida en el adelantado pie.
Un grito de liberación emergió de la oscuridad, que pronto fue apagado por el del golpe seco... y éste, a su vez, por las poderosas olas.
La lluvia cesó... las nubes desaparecieron y la Luna, con su claridad, alumbró el rostro pálido, a excepción de las lágrimas de sangre, del cuerpo inmóvil de Alba.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Fotre, tio, què dur. Quan l'he començat a llegir no pensava que acabaria aixina. Fotre.

Els problemes no se solucionen fugint.

No pot ser descobert encara :P dijo...

bueno, sempre depén del tipus de problema ^^
Això es com la frase de "l'adolescencia es la mijor etapa de la vida"
no té per que ser aixina

Anónimo dijo...

Però perquè és relatiu. Hi ha molts factors a valorar i òbviament no se'n valoren tots. Eixa frase no és tènicament vàlida.

No pot ser descobert encara :P dijo...

No he dit que ho siga ^^

Rod dijo...

qué interesante cuento, tiene un estilo como de Julio Cortázar. Y sí, pues, a veces los problemas son muchos y hay quien no los resiste. Así pasa. Mejor no preocuparse.